PLUR1BUS
Antes de nada me gustaría avisar que en este post va a haber unos spoilers mínimos sobre el primer episodio. Saberlo no estropea la experiencia, pues se trata de la premisa de la serie, pero personalmente considero que es un pelín más disfrutable zambuyéndose sabiendo lo menos posible. Os animo a ver el piloto sin saber nada y después leer la reseña, pero tampoco os va a hacer daño. Dicho esto, comencemos.
En estos tiempos tan conflictivos y difíciles, la empatía es un bien escaso. Preciera como si el mundo se moviera tambaleándose entre egos gigantescos, maltratándolo y llevándolo lentamente a la ruina. En el caos de guerras, gritos y miseria surge la pregunta de qué pasaría si todos tuviéramos un poco más de empatía. Pero, ¿y si no nos quedamos ahí? ¿Y si lo llevamos al límite? ¿Y si no sólo fueramos capaces de ponernos en el lugar del otro sino también ser el otro, con sus sentimientos, sus recuerdos, sus opiniones y el otro fuéramos nosotros formando una mente colmena? ¿Y qué pasaría si la gran mayoría perteneciera a este conjunto menos tú? Pues bien, ésta es la premisa de PLUR1BUS, la nueva serie de Vince Gilligan.
El título proviene de la expresión en latin "E pluribus unum", "De muchos uno", una expresión que representa la riqueza cultural y diversidad unificada con un solo objetivo. El número 1 que sustituye a la I en el título reforzando aún más el concepto.
Tras cosechar los éxitos que han supuesto Breaking Bad (2008) y su spin-off Better Call Saul (2015), Vince Gilligan vuelve esta vez con una propuesta filosófica y de ciencia ficción en la que sitúa a su protagonista, la escritora de romance fantástico Carol Sturka, que, de un día para otro, observa cómo la humanidad prácticamente en su totalidad une su mente acabando de paso con el hambre, las guerras, las desigualdades, la violencia y, practicamente, todos los males que pueden asolar a la actual sociedad. Todos piensan y actúan como un solo individuo, adoptando una existencia pura, generosa, eficiente y, relacionándolo con el siguiente punto, extrañamente servicial.
Aquí llegamos a la otra parte de la cuestión: los "supervivientes" de la unión. Por alguna razón, una minoría de personas aún conservan su individualidad y se ven forzadas a tratar con esta nueva situación. Cada uno de estos, casi podríamos llamarlos residuos del viejo mundo, sirven precisamente como una muestra y un espejo hacia cómo es la sociedad atual, con sus virtudes y defectos.
Y si en algo es especialmente bueno Vince Gilligan es en sus personajes. Centrándonos en la protagonista, Decir que Carol Struka (interpretada por la galardonada con el Globo de Oro a mejor actriz en drama Rhea Seehorn) es imperfecta sería quedarse bastante corte. Aun teniendo éxito con sus novelas, Carol está frustrada con la vida. Malhumarada, levemente moralista, con algún que otro problema con el alcohol, bastante egoísta y con muchas más características que, poniéndolo suave, hacen difícil empatizar con ella. Características que destacan aún más cuando del otro lado tenemos a una invasión de los ultracuerpos amable, dispuestos a darlo todo por hacerla feliz a ella y al resto de individuos fuera de la unión.
Y es gracioso porque, son precisamente estos defectos los que hacen al personaje tan fascinante. A lo largo de los episodios podemos verla tomar decisiones irracionales, siendo cabezota, temperamental, dejándose vencer por la tristeza y la desidia, vulnerable y peligrosa, siendo comprensiva y cabezota. Ni heroína, ni villana. Ni víctima ni verdugo. Sólo una mujer enfrentándose a una situación que la supera intentando hacerlo lo mejor que puede. En definitiva, humana y con eso sí puedo empatizar.
PLUR1BUS es una serie que se cocina a fuego lento, mostrando poco a poco la verdad sobre este nuevo mundo harmonioso y los dilemas a los que se enfrentan los personajes. Personalmente, cada episodio me ha planteado una serie de problemas morales sin respuesta fácil, forzándome a entender el punto de vista de cada una de las partes, incluída la mente colmena, y todo siendo mostrado con las precisas dosis de drama, tensión y humor que tanto caracterizan a Vince Gilligan.
Por cierto, hay que destacar que muchas de las escenas fueron rodadas en España, como el uso del aeropuerto de Bilbao, o los distintos escenarios que brindan la diversidad de las Islas Canarias.
Espero que esta humilde reseña os haya dado razones para darle una oportunidad a esta serie, la cual creo que no deja indifenete a nadie, invitando al espectador a sacar sus propias conclusiones y estoy seguro que habrá tantas como individuos




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